Con el mensaje “Juntos se puede” y una puesta en escena llena de emotividad, el diseñador colombo-venezolano Alejandro Crocker clausuró la séptima edición de Bogotá Fashion Week, presentando su innovadora colección ‘Ficción de un traje. Género Artificial’.
Después de tres días intensos, 15 deslumbrantes pasarelas y 23 conversaciones enriquecedoras, el Bogotá Fashion Week culminó su séptima edición de manera espectacular con la presentación de ‘Ficción de un traje. Género Artificial’ de Alejandro Crocker. El evento, celebrado el viernes 24 de mayo en Ágora Bogotá, fue ovacionado por los 1000 asistentes, quienes fueron testigos de una noche llena de creatividad y compromiso con la moda sostenible.
El espectáculo comenzó con la aparición del artista caleño Dolores, quien interpretó el clásico del rock en español ‘Lobo hombre en París’ mientras lucía un abrigo de denim diseñado por Crocker y llegaba a bordo del nuevo vehículo eléctrico Kia EV. Esta colaboración con Kia no solo celebró la moda, sino también el avance en el diseño automotriz sostenible.
A continuación, la pasarela cobró vida con 40 salidas que mostraron aproximadamente 80 prendas, incluyendo blazers con flecos dorados, pantalones de diversos tonos de denim, chalecos de corte alto y faldas asimétricas. La colección se centró en el concepto de remanufactura creativa, utilizando el inventario de prendas fuera de uso de la marca Carlos Nieto. Alejandro Crocker desensambló estas prendas mediante técnicas artesanales y las reinterpretó, promoviendo el aprovechamiento de materiales y la reducción del desperdicio.
“Reparar como un acto revolucionario” fue el lema de esta colección, según explicó el propio Crocker. Cada pieza fue creada sin la necesidad de materiales nuevos, enfatizando la importancia de darle una segunda vida a los textiles y de involucrar a la comunidad en el proceso de creación.
Destacando su compromiso social, los bolsos presentados en la pasarela fueron elaborados por personas privadas de la libertad de la cárcel de Picaleña, en Ibagué. El styling de la colección contó con el calzado de la diseñadora Patricia Mejía y los accesorios del diseñador Óscar Agudelo.
El emotivo cierre de la pasarela contó con la participación de 40 modelos, acompañados por mujeres migrantes venezolanas de la fundación Juntos Se Puede, quienes confeccionaron cada prenda de la colección. Alejandro Crocker apareció al final, rindiendo homenaje a su equipo y reafirmando su mensaje de unidad con “Juntos se puede”. El evento concluyó con Dolores nuevamente a bordo del Kia EV, que desfiló por la pasarela como símbolo de innovación y sostenibilidad.
La celebración continuó en el cuarto piso de Ágora Bogotá, con un coctel ofrecido por Ron La Hechicera. Este ron 100 % nacional celebró el trabajo de Crocker, compartiendo su filosofía de exaltar a los espíritus libres y valientes, y su compromiso con la sostenibilidad.







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