Las camisas a cuadros se han vuelto un elemento básico en mi armario. Este post es para compartir las cuatro mayores razones por las que nunca las dejo de usar.
- Planchado automático, si se arrugan no se nota. Esto me ha sido útil cuando viajo, ya que algunas veces solo tiro la ropa en mi maleta.
- Donde sea y para lo que sea. La puedes andar en la oficina con un saco y zapatos de vestir, pero solo le agregas una chaqueta, un par de zapatillas deportivas y ¡presto! Ya tienes tu look para salir por la noche.
- Elegancia sin esfuerzo. Te ves bien vestido sin mucho esfuerzo y más si las usas en tono oscuros como azul marino, negro y rojo vino, además las diversidades de colores te permiten jugar para poder combinar.
- Disimula las penas. No sé a ustedes, pero a mí me incomoda que se note en la camisa cuando uno suda. Para esos problemas el estampado a cuadros es mi mejor aliado.
Camisa Tommy Hilfiger, Sueter Top Shop, Pantalon ZARA



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