Esta temporada estuvo invadida por influencias de la realeza con vestidos llenos de volumen, capas y pedrería. Versase nos llevó a los 70s con una colección boho llena de movimiento y de color. Pero el desfile de Viktor and Rolf fue el centro de atención, enfatizando el hecho que, la moda es arte, con vestidos inspirados en canvas que durante el desfile se colgaban y se convertían en una pintura.







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